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Mitsubishi Outlander Opiniones

1 / 8

heycar opiniones

calendar iconAño de lanzamiento
2013
calender iconAño de renovación
2020
car comparison iconCarrocería
SUV
fuel iconCombustible
Gasolina, Diesel

Escrito por heycar Editorial team

4/ 10
heycar opiniones
SUV anticuado con siete plazas
Ventajas
  • Bien equipado

  • Enorme maletero con cinco asientos levantados

  • Más asequible que sus rivales

Inconvenientes
  • El manejo parece el de un juguete

  • Interior cutre

  • El motor de gasolina es lento y consume mucho

Veredicto general

"El Mitsubishi Outlander es uno de los SUV de siete plazas más asequibles, con tracción en las cuatro ruedas y caja de cambios automática en todas las versiones. Si dejamos a un lado su interior espacioso, la competencia lo supera en todos los aspectos posibles. La versión híbrida y los diésel de segunda mano tienen un pase, pero no escogeríamos la versión de gasolina".

El Mitsubishi Outlander es un SUV asequible con un interior espacioso y tracción en las cuatro ruedas de serie, pero en los últimos años se ha visto eclipsado por su hermano híbrido enchufable, del que ya hemos hecho una reseña aparte.

La versión normal no es tan puntera en tecnología, pero es un coche versátil con siete plazas de serie y un maletero enorme. La primera vez que salió al mercado, estaba disponible con un motor 2.2 de diésel con mucho par y se podía escoger entre una caja de cambios manual o una automática de seis velocidades. Este motor se retiró de la gama en 2018 para dar paso al motor 2.0 de gasolina que viene con una transmisión automática variable continua (CVT), lo que reduce el precio del coche híbrido enchufable (PHEV).

Si piensas que es raro combinar un coche versátil, pesado y torpe con un jadeante motor de gasolina, estamos de acuerdo contigo. El motor 2.0 no tiene fuerza y es muy lento (incluso sin nada de carga) y su caja de cambios CVT gimotea con fuerza al intentar acelerar, por lo que perjudica al refinamiento.

A pesar de su rendimiento deficiente, los costes de mantenimiento son sorprendentemente altos. El bajo precio de entrada y el bajo coste del seguro se compensan con el consumo de más de 9,4 l/100 km de combustible en carretera, sobre todo si vais cinco en el coche.

El ruido del viento y de la carretera es muy alto y, como la amortiguación es demasiado suave, se inclina mucho en las curvas.

La versión anterior de diésel no era el culmen del refinamiento, pero como el Mitsubishi Outlander estaba diseñado para ser el medio de transporte robusto de una familia, se adaptaba mucho mejor al carácter del coche, con una capacidad de remolque decente y una eficiencia razonable.

Si lo conduces con suavidad es bastante cómodo. Además, puedes ajustar el sistema de tracción en las cuatro ruedas para tener más agarre en la carretera, bloquear la potencia cuando vas por caminos irregulares o apagar el motor para ahorrar combustible.

Aun así, hay alternativas con más capacidad y, aunque son un poco más caras, el precio está amortizado.

Es uno de los coches versátiles que lleva más años en el mercado y, aunque se ha modificado y renovado con regularidad para estar a la altura de sus rivales, su posición veterana tiene muchos inconvenientes, sobre todo en cuanto a la calidad del habitáculo.

Los niveles de equipamiento son buenos, con una pantalla de 20 cm (8 pulgadas), asientos delanteros calefactables y una cámara de visión trasera de serie en la versión Kaiteki.

Sin embargo, su diseño anticuado y sus plásticos resistentes y sin pulir hacen que el Mitsubishi Outlander parezca un coche de gama baja. El PHEV tiene unos costes de mantenimiento bajos, lo que hace que sea un coche de empresa asequible, pero el motor de gasolina es todo lo contrario. No encontramos ninguna razón para elegirlo entre la amplia gama de rivales increíbles con siete plazas.

El Mitsubishi Outlander tiene una flexibilidad de asientos impresionante y una capacidad de equipaje similar a la de una furgoneta en modo biplaza, pero está tan incapacitado por su motor y su caja de cambios que cualquier otro SUV será más sencillo a la hora de conducir. Si buscas un híbrido enchufable asequible, un Mitsubishi Outlander PHEV es una buena opción, pero no demasiado.

¿El Mitsubishi Outlander es adecuado para ti?

El Mitsubishi Outlander normal nos deja un poco descolocados, porque es uno de esos pocos coches que es muy difícil de recomendar, a no ser que solo estés dispuesto a conducir un SUV con la marca Mitsubishi en el capó y que no sea un híbrido.

Lo único bueno que tiene a su favor es que es uno de los coches más asequibles con un sistema de tracción en las cuatro ruedas, siete plazas y una caja de cambios automática, pero su interior hace que parezca de gama baja.

Como es un vehículo básico y grande para familias, las personas que vivan en el campo podrán verle el atractivo. Pero ¿por qué no escoger en su lugar el híbrido enchufable? Es más rápido, tiene más equipamiento de seguridad y sus costes de mantenimiento van a ser menores.

Una historia diferente sería que comprases una versión de segunda mano con el potente motor de diésel y la caja de cambios manual. De este modo, evitaríamos el motor de gasolina.

No deberías tener ningún problema con este coche gracias a su relativa simplicidad mecánica, la capacidad del motor y de la caja de cambios y una garantía de cinco años si lo compras nuevo, pero todo esto también lo tiene un Toyota RAV4.

¿Cuál es el mejor modelo/motor del Mitsubishi Outlander?

Nosotros recomendamos probar la versión híbrida enchufable a cualquiera que vaya a comprar un Mitsubishi Outlander nuevo, que hemos comentado en otra reseña. Aunque no es para todos los gustos, tiene más potencia que la versión de gasolina.

La verdad es que no podemos recomendarle a nadie la versión con el motor de serie. Es demasiado lento, hace mucho ruido, su mantenimiento es soberanamente caro y es uno de los SUV grandes peor refinados que hay a la venta.

Así que, en su lugar, recomendamos buscar una versión de segunda mano con el motor diésel. Este motor le devuelve al coche su identidad de SUV cotidiano, con una buena autonomía de crucero, fuerza para remolcar y una maravillosa relación calidad-precio. Todos los Mitsubishi Outlander tienen un buen equipamiento, pero te recomendamos que te quedes con el acabado más asequible Motion si vas a comprarlo nuevo. Lleva instaladas las funciones esenciales y necesarias del sistema de infoentretenimiento y algunas comodidades como el control de velocidad de crucero.

¿Qué otros coches son similares al Mitsubishi Outlander?

Hay una gran variedad de vehículos de siete plazas por el mismo precio debido a la creciente popularidad de los SUV. Si quieres una conducción parecida a la de un coche, un habitáculo elegante y un seguro asequible, el Skoda Kodiaq es una estupenda opción, vale mucho la pena pagar algo más.

Sin embargo, si quieres un poco más de espacio para los pasajeros, los asientos del Peugeot 5008 son muy flexibles, tiene un interior lujoso y un diseño elegante. Además, si eliges alguna de las versiones de diésel más potentes, los costes de mantenimiento son muy competitivos. Si quieres un coche versátil con una marca de lujo y una lista larga de equipamiento, te recomendamos el Land Rover Discovery Sport. Este coche lidera a los de su categoría en cuanto a versatilidad y ha mejorado en gran medida el diseño interior en la última renovación.

Aun así, si prefieres evitar los motores diésel, un Toyota RAV4 híbrido de cinco plazas trabaja mucho más relajado. Viene con una garantía larga, un maletero enorme y un manejo sorprendentemente cuidado, pero tiene un consumo de más de 5,7 l/100 km.

"El interior del Mitsubishi Outlander es más funcional que moderno, y no es difícil decir que estás sentado en un habitáculo que ha estado más años en circulación que los años que llevan en venta la mayoría de sus rivales más nuevos".

Tiene plásticos negros duraderos con un diseño algo monótono, pero bastante rígidos. Todos los controles están agrupados en una consola central bastante pequeña. La posición alta del salpicadero permite tener la mayoría de los controles a la altura de los ojos, pero está lleno de botones pequeños que son difíciles de leer y de pulsar mientras se conduce.

El cuadro de instrumentos es agradable y claro, y la pantalla LCD es bastante fácil de leer, aunque los botones anaranjados del sistema de climatización te deslumbrarán un poco. Preferimos el diseño anterior a la última actualización.

La posición de conducción está bien, con apoyo lumbar en el asiento del conductor para aliviar el dolor de espalda durante los viajes por carretera, pero a cualquier persona algo más alta le puede resultar más complicado encontrar una posición cómoda, ya que el asiento no se puede bajar demasiado.

Pasa algo parecido con el volante. Aunque se puede ajustar la profundidad y la altura, la movilidad es bastante estrecha, por lo que es más difícil cerrar una venta si no estás cómodo desde el principio.

Hay mucho espacio para el amplio reposapiés del pie izquierdo porque solo hay dos pedales, y el asiento elevado permite tener una buena visibilidad en todas las direcciones. Aun así, es un vehículo grande, y la falta de un conjunto de sensores de aparcamiento en la lista de especificaciones será una tarjeta roja para cualquiera que no tenga experiencia previa con vehículos amplios.

Calidad y acabado

El Mitsubishi Outlander cambia más que las estaciones. Cada rediseño le ha dado un toque nuevo al habitáculo o un aparellaje diferente, pero sigue pareciendo un sitio bastante sombrío donde estar sentado.

Admiramos que Mitsubishi haya diseñado un interior lo suficientemente resistente como para soportar hasta los ataques más feroces del descontrol por azúcar de los niños pequeños, pero darle un toque más de lujo y de estilo no estaría de más. Es evidente que resistirá bien el paso del tiempo (ya lo ha hecho en algunos) pero todos sus rivales tienen un aspecto de gama más alta.

Hay algunos toques de lujo poco entusiastas, como un volante de cuero, algunos acabados brillantes en negro y plateado y levas para cambiar las marchas con efecto metálico. La parte superior del salpicadero también está recubierta de un material bastante denso y blanducho. Las versiones de gama alta tienen asientos de cuero resistentes, pero el vehículo parece más una camioneta que un SUV elegante.

No está a años luz de, por ejemplo, un Kia Sorento o un Renault Koleos, pero sí que está en la gama baja de las opciones disponibles. El Volkswagen Tiguan Allspace y el Peugeot 5008 tienen un interior más acogedor y lujoso. 

Sistema de infoentretenimiento

Todos los Mitsubishi Outlander vienen equipados con una pantalla táctil de 20 cm (8 pulgadas) colocada en el salpicadero, justo encima de los controles del sistema de climatización. Este sistema de infoentretenimiento incluye radio DAB, Bluetooth y conectividad con Android Auto y Apple CarPlay en el acabado básico Motion, pero la pantalla y los iconos parecen algo desfasados. 

En el volante se encuentran algunos botones del sistema de audio, y hay dos puertos USB para cargar los dispositivos. Se pueden usar las aplicaciones de mapas del dispositivo móvil para utilizar el navegador por satélite.

La pantalla tiene biseles negros gruesos que delatan su diseño de repuesto, y la mayoría de los rivales tienen sistemas de infoentretenimiento mucho más sofisticados e intuitivos, que suelen incluir navegador por satélite incluso en las versiones de gama media.

El sistema de sonido tiene seis altavoces de serie en los dos acabados, pero la calidad de sonido es, como mucho, parecida a la de una lata. No se puede hacer mucho por mejorarlo porque no hay ninguna casilla para un sistema de sonido más potente y de lujo opcional.

Espacio y practicidad

Puede que el interior sea un poco rudimentario, pero es difícil discutir la versatilidad del Mitsubishi Outlander. La fila central de asientos se desliza y reclina, e incluso el asiento delantero se pliega, lo que resulta útil para transportar cargas más largas.

Los adultos estarán contentos en cualquiera de los cinco asientos delanteros, pero la tercera fila (que también funciona como suelo del maletero) está más indicada para los niños, ya que el espacio para las rodillas es estrecho y es difícil acceder a ella. Los niños más grandes podrán entrar fácilmente, y hay portavasos y bandejas de almacenamiento en los guardabarros traseros.

Puedes encontrar compartimentos de almacenamiento muy útiles en cualquier fila, con portabotellas en los almacenamientos laterales de las puertas y una bandeja pequeña delante de la palanca de marchas, aunque la guantera es bastante decepcionante. Es posible encajar tres personas en la segunda fila sin tener que luchar demasiado por el espacio, y el espacio para los pies está libre de obstáculos.

Si tienes una familia más joven, el Mitsubishi Outlander proporciona sujeciones ISOFIX en los dos asientos exteriores de la fila de en medio, y afirma que podrás colocar dos asientos infantiles orientados hacia atrás (de cualquier tamaño) sin ningún problema. Es posible meter a un adulto delgado entre ellos si fuese necesario. Aun así, muchos otros vehículos de siete plazas pueden llevar más de dos asientos infantiles y, aunque se puede colocar un asiento más alto en la tercera fila, no es lo más seguro.

Otro punto fuerte es el espacio del maletero: hay muchísimo. En el modo de cinco plazas, el suelo de carga de 1,608 litros supera fácilmente al del Hyundai Tucson y al del Toyota RAV4, ya que se expande hasta unos increíbles 1 608 litros en el modo de dos plazas.

Aunque eso es impresionante y los asientos se convierten con facilidad en suelo (y quedan completamente planos), hay que tener en cuenta que, con las siete plazas en su sitio, el maletero solo tiene espacio para unas cuantas bolsas de la compra.

El portón trasero eléctrico de la versión de gama alta Kaiteki es útil para esas ocasiones en las que llevas bolsas pesadas, pero como en muchos SUV de siete plazas, es mejor mantenerlo en el modo de cinco plazas la mayor parte del tiempo para conservar el gran maletero. Si necesitas llevar de forma regular a varios pasajeros, vas a ir mejor con un monovolumen como el SEAT Alhambra.

"Si no conducimos al Mitsubishi Outlander de la forma más suave y amable, la experiencia de conducción puede ser bastante desesperante". Su gran carrocería se inclina mucho en las curvas, y da tumbos hacia adelante o hacia atrás cuando frenas o aceleras demasiado.

La dirección, que es sorprendentemente ligera por ciudad, no tiene un peso convincente a altas velocidades. Hay que maniobrar muchísimo con el volante para mantenerse en el centro, por lo que es más difícil posicionar al coche con confianza.

Lo que es cierto es que tienes la seguridad de contar con un agarre extra gracias al sistema de tracción en las cuatro ruedas. Tiene varios modos diferentes, incluyendo un modo “Eco” a tiempo parcial que ayuda a ahorrar combustible y un modo de bloqueo del diferencial para una conducción ligera por caminos irregulares.

Incluso con la tracción adicional en las cuatro ruedas, evitaríamos lanzarnos a las curvas con el Mitsubishi Outlander.

En su lugar, es mejor estar totalmente seguro y conducirlo de la manera más estable posible. Hazlo y podrás apreciar la suave conducción que hace que el Mitsubishi Outlander sea un coche cómodo para viajar y que absorbe bastante bien los baches grandes y desniveles. No es una suspensión muy sofisticada, así que puede tambalearse sobre desniveles y arremeter contra los baches.

Un Peugeot 5008 absorbe mejor el frecuente castigo de las carreteras en malas condiciones. Por otro lado, un Skoda Kodiaq o un Toyota RAV4 parecen más ágiles y con ganas de virar rápidamente.

Por último, si necesitas un SUV en condiciones para pasar por el barro (como hacen algunos compradores), un Land Rover Discovery Sport podrá lanzarse al terreno que el Mitsubishi Outlander no podría sin quedarse sin su parachoques de plástico.

Motores y cajas de cambios

Mitsubishi añadió la versión híbrida enchufable al Outlander en 2014, y rápidamente se convirtió en la más popular. La marca cambió el motor de diésel por uno de gasolina en el coche normal. Cuando salió la primera vez al mercado, este coche venía equipado con un motor 2.2 de diésel de cuatro cilindros con 150 CV y tracción en dos o en las cuatro ruedas. Además, podías elegir entre transmisión manual o automática.

No era el motor más potente o silencioso, pero se adaptaba bien a la imagen robusta del coche, con la fuerza suficiente como para transportar cargas pesadas o hacer de remolque. Además, tenía unos costes de mantenimiento razonables, aunque en la versión PHEV eran un poco más bajos.

En 2018, la compañía hizo un cambio completo de 180º. Eliminó el motor de diésel de la gama y lo sustituyó por un motor 2018 de gasolina con unos caballos de potencia parecidos, pero con la mitad del par motor de gama media, acompañado de una caja de cambios automática CVT.

Este coche mantuvo el sistema de tracción en las cuatro ruedas de las versiones anteriores, pero el intercambio de motores ha alterado todo su rendimiento de forma drástica. El coche anterior era corpulento, pero podía esforzarse cuando hacía falta. Sin embargo, el Mitsubishi Outlander de gasolina tiene unas cifras de aceleración tan bajas que le darían vergüenza hasta a un coche urbano, por no hablar de un SUV.

Su potencia máxima llega a unas estratosféricas 6 000 rpm, por lo que tendremos que meterle caña al motor si queremos adelantar o acelerar para ir a la velocidad de la autopista. Esta caja de cambios automática no incluye engranajes individuales y supone una ayuda para ser más eficiente, pero solo estropea el refinamiento.

Muchas de estas cajas de cambio pueden mantener velocidades constantes y frenarse y arrancar sin aturullarse, pero cualquier intento de aceleración dará como resultado unos ruidosos quejidos bajo el capó, lo cual puede resultar cansador. Olvida por un momento que las alternativas de diésel funcionan mejor para cabalgar sobre diferentes terrenos o para viajes más largos. Si quieres evitar este tipo de combustible, hay muchísimas más opciones de gasolina o híbridas que son mil veces más rápidas.

Refinamiento y niveles de ruido

El Mitsubishi Outlander no es el vehículo más relajante para conducir por autopista. De hecho, el habitáculo está mal aislado. Dejará entrar más ruido de la carretera, del viento y del rodamiento que cualquier otro rival, por lo que puede ser tedioso conducirlo en distancias más largas.

La falta de aislamiento acústico tampoco es lo único que perturba la paz en el interior del habitáculo. La única posibilidad de caja de cambios es la caja automática CVT, que tiene sus peculiaridades. Es muy suave, siempre y cuando estés dando una vuelta a velocidad baja, pero en cuanto le pides un poco más de potencia hacia adelante, las revoluciones se disparan.

No podemos imaginar lo fuerte que sería el zumbido si utilizaras el Mitsubishi Outlander para remolcar los 1 600 kg de capacidad, o si estuvieran dentro seis adultos corpulentos y el coche intentara subir cualquier tipo de pendiente. Habría que llevar tapones para los oídos.

Los motores de gasolina son, por lo general, más suaves que los de diésel, pero el 2.0 de gasolina del Mitsubishi Outlander es bastante ronco y fatigado. Tiene un sonido muy áspero cuando tiene poca carga y se notan las vibraciones a través del volante. Cualquier rival turboalimentado con una potencia similar ofrece más velocidad con menos escándalo.

El antiguo motor de diésel tampoco te protege los tímpanos. Es un motor obsoleto que hace mucho ruido y transmite una sensación más agraria que el resto, con un ruido especialmente ensordecedor cuando hace frío o se pone en marcha.

Equipamiento de seguridad

Por un lado, el Mitsubishi Outlander parece ser un vehículo muy seguro para llevar a la familia. Viene con un juego completo de siete airbags (incluido el airbag de rodilla para el conductor), y todos los elementos de seguridad obligatorios por ley. 

Eso significa control electrónico de estabilidad para mantener el control si el vehículo se empieza a desviar, sensores de presión de los neumáticos para advertirte de pinchazos, sensores de cinturones de seguridad y un sistema de asistencia de arranque en pendiente para hacer un arranque perfecto.

Todo eso le consiguió al Mitsubishi Outlander una puntuación de cinco estrellas en las pruebas de choque de Euro NCAP, con altas puntuaciones tanto para la protección de los ocupantes adultos, como para la de los niños. Parece que puedes dormir tranquilo sabiendo que el coche te cubre las espaldas si hay un accidente, ¿no? Bueno, no exactamente. Ese resultado es de 2012, y se debe decir que ha llovido mucho en lo referente a sistemas de seguridad modernos desde entonces. Las pruebas son más difíciles ahora.

Si escoges el acabado de gama alta Kaiteki, se incluyen algunos elementos de seguridad activa como cámaras de aparcamiento de 360º. Todas las versiones incluyen detectores de puntos ciegos para avisarte de los adelantamientos de las motos y alerta de tráfico cruzado trasero.

Este sistema puede detectar cualquier coche que pase cerca del parachoques durante la marcha atrás y te recuerda que debes frenar.

Hay equipos de seguridad imprescindibles como el frenado automático de emergencia (AEB) y los sensores de aparcamiento. La versión Kaiteki también tiene control de crucero adaptativo.

"Mantener un Mitsubishi Outlander normal es caro. La versión de gasolina te dejará un gran agujero en el bolsillo si lo conduces habitualmente, mientras que la versión híbrida enchufable es popular por sus bajas emisiones y sus bajos costes de mantenimiento".

Si lo combinamos con un coche pesado, un motor jadeante de gasolina, una caja de cambios automática y un sistema de tracción en las cuatro ruedas, conseguimos el mejor combinado para la ineficiencia. En un ciclo combinado, consume unos 8,7 l/100 km de combustible y emite unos 196 g/km de CO2.

Seguramente sean 11,3 l/100 km si vas con el maletero hasta arriba o con las siete plazas ocupadas. El antiguo motor de diésel no era mucho mejor, porque los resultados de consumo real de los conductores se acercaban a una media de 7,8 l/100 km para el automático.

Los conductores de coches de empresa deberían saltarse esta versión y probar el PHEV.

"A pesar de haber estado a la venta durante la mayor parte de una década, el mercado de segunda mano no está plagado de Mitsubishi Outlander. Su relativa rareza no ha mantenido los precios muy altos, por lo que hay muchos chollos por descubrir".

Los compradores que vayan a por un Mitsubishi Outlander diésel (que es mucho más sensato a nivel económico que la versión actual) tendrán que buscar en el mercado de segunda mano, pero prueba también la gama anterior de acabados de Mitsubishi. Si queremos una conducción más suave y la mejor selección de equipamiento, recomendaríamos un coche con pocos kilómetros con el acabado 3.

Tendrás que desprenderte de unos 19.000 € si quieres llevarte esta combinación ganadora. Ese presupuesto debería ser suficiente para una versión más nuevecita de 2017, con un interior mucho más agradable y un diseño más fresco que en las versiones anteriores.

Si vas en busca del coche más barato posible, las versiones con la caja manual a partir de 2014 te costarán algo más de 10.500 €. Algunos puede que tengan hechas todas las revisiones oficiales. Pero, por ese precio, estarás ante cifras de kilómetros con seis números.

En el otro extremo, hay una muy buena oferta de versiones de 2019 con pocos kilómetros, todos por menos de 20.000 €, lo que supone un ahorro si lo comparamos con el precio de salida, que empieza en 23.900 €.

Niveles de acabado y equipamiento de serie

El Mitsubishi Outlander es un verdadero superviviente. Y por eso Mitsubishi lo ha renovado, no una vez, sino dos veces a lo largo de su vida, y cada vez ha ido reajustando sus acabados y añadiendo gradualmente más equipamiento.

Una de las reglas de oro para comprar una versión de segunda mano es no fijarse en el nombre del acabado y mirar el número. Cuanto más alto sea el dígito (2, 3, 4), más equipamiento incluye. Evita el 2 básico y obtendrás todo lo necesario.

Hoy en día, los acabados son mucho más simples, porque solo hay dos versiones para los compradores nuevos. Las versiones Kaiteki de gama alta incluyen una cámara de aparcamiento de 360º, asientos de cuero calefactables y sensores de aparcamiento delanteros y traseros, además del sistema de climatización, detector de puntos ciegos, arranque sin llave y cámara de visión trasera que ya se incluyen en la versión básica Motion.

La versión más asequible también viene con un sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil de 20 cm (8 pulgadas) con conectividad Android Auto y Apple CarPlay para dispositivos móviles, radio DAB, control de velocidad de crucero y llantas de aleación de 46 cm (18 pulgadas). 

Si subes al acabado Kaiteki, se añaden faros Full LED y un portón trasero eléctrico. Ya que el atractivo del Mitsubishi Outlander está en lo que cuesta, nos decantaríamos por la versión más asequible y así ahorrarnos un dinerillo.

Los únicos extras que se ofertan son pinturas metálicas,

así que los precios son tan transparentes como las ventanas; no se infla el precio.

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