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Citroën C3 Opiniones

1 / 10

heycar opiniones

calendar iconAño de lanzamiento
2017
calender iconAño de renovación
2020
car comparison iconCarrocería
Cimpacto
fuel iconCombustible
Gasolina, Diesel

Escrito por equipo Editorial de heycar

6/ 10
heycar opiniones
Elegante y relajante coche pequeño
Ventajas
  • Diseño interior y exterior amante de la diversión

  • Kit estándar decente 

  • Motores eficientes

Inconvenientes
  • Mucha transferencia de peso (body roll) en las esquinas

  • Estrecho en la parte de atrás  

  • El automático es errático y caro

Veredicto general

"Algunos compradores atraídos por su aspecto funky se adaptarán a la forma relajada de hacer las cosas del Citroën C3. Es un coche suave y estable que se disfruta más conduciéndolo de forma uniforme, permitiendo que su refinamiento y su vivaz motor salgan a relucir. Aun así, sus asientos traseros estrechos, su calidad algo mediocre y su experiencia de conducción errática significan que hay mejores opciones".

Citroën se ha centrado en el confort y el estilo como rasgos definitorios en los últimos años y el Citroën C3 aspira a ofrecer mucho de ambos para destacar frente a los rivales. El coche actual se inspira en el C4 Cactus, con sus faros divididos característicos, colores llamativos y «airbumps» de goma en las puertas para protegerlas contra abolladuras.

Si su estilo te ha conquistado, así como la amplia gama de posibilidades de personalización que ofrece, es probable que ya te hayas decidido, pero bajo ese diseño elegante hay un pequeño coche bastante ordinario, pero muy agradable.

El Citroën C3 se sale con la suya al renunciar a cualquier pretensión deportiva. En vez de ello, ofrece una conducción suave y obediente a baja velocidad, controles muy livianos y una suspensión que tiene mucho que dar, si bien lucha por controlar los movimientos del coche. Por ello, resulta cómodo para conducir en calles urbanas, pero en carreteras más rápidas y difíciles enseguida se queda sin ideas.

Es una lástima, porque su motor de gasolina de 1.2 litros PureTech es realmente impresionante, especialmente en su versión más potente de 110 CV. Esta versión tiene un turbocompresor, lo que lo hace muy sensible y sorprendentemente vivaz, con una aceleración decente y suficiente tracción para sostenerle el pulso al tráfico de la autopista sin ponerse nervioso o tenso.

Viene con una caja de cambios manual de seis velocidades que es menos perezosa que la de cinco velocidades de la versión de menor potencia (83 CV) de este motor y, como este modelo es mucho más lento y menos eficiente, lo evitaríamos a ser posible.

El modelo más potente viene con la opción de una transmisión automática de seis velocidades, pero es brusco y de reacciones lentas. También hay un modelo diésel que es increíblemente eficiente, pero también bastante caro. Tendrías que cubrir un kilometraje anual muy alto antes de que el ahorro de 4,1 l/100 km compensara el precio de compra inicial más alto.

En el interior, la distribución del habitáculo es tan poco convencional y original como el exterior, con un divertido enfoque de "rectángulo redondeado" en las puertas, las rejillas de ventilación e incluso los controles del volante, que se supone que hace eco de la forma de la parrilla; nos gusta. Los asientos delanteros continúan el mantra de confort de la experiencia de conducción, con un buen acolchado, pero una posición de conducción lejos de ser ideal, especialmente para los conductores más altos. Además, sus carencias ergonómicas son frustrantes.

Hablando de ello, el espacio en la parte de atrás es más restrictivo que en rivales cercanos como el Skoda Fabia. Los adultos encontrarán que el techo inclinado se come el espacio disponible para la cabeza, y el espacio para las rodillas también es más bien estrecho.

Tiene un maletero de buen tamaño, que debería poder admitir una gran variedad de equipaje, y es profundo y ancho, lo que facilita la carga y descarga de bultos, aunque nos gustaría que tuviera una mayor funcionalidad para aprovechar mejor el espacio disponible. Sin embargo, se obtiene un nivel de equipamiento decente a un precio razonable. Después de su actualización en 2020, todos los modelos vienen con una pantalla táctil de 2020 pulgadas, control de climatización, Apple CarPlay y Android Auto y faros LED. Sin embargo, no cubre todo lo esencial; faltan las llantas de aleación o un volante de cuero.

Con las especificaciones correctas, el Citroën C3 es un coche pequeño y agradable con mucha personalidad, un motor excelente y mucho equipamiento, pero los defectos en la experiencia de conducción, algunos elementos de plástico y carencias en practicidad son grandes inconvenientes.

¿Es el Citroën C3 el coche adecuado para ti?

Con tantos coches pequeños para elegir, ¿por qué deberías elegir el Citroën C3? Citroën espera que su estilo te convenza, y si eres el tipo de persona a la que le gustan los accesorios, te encantará el nivel de personalización.

Hay siete colores exteriores, cuatro tonalidades de techo diferentes haciendo contraste, paquetes de colores para los parachoques y los «airbumps», eso por no empezar con las opciones de tela y salpicadero en el interior. Así que si quieres un coche pequeño que diga algo sobre ti, el Citroën C3 es uno de los mejores. Aparte de su aspecto, es un coche pequeño bastante práctico, con un maletero decente, aunque la gente más alta encontrará los asientos traseros un poco estrechos.

Tiene controles muy agradables y una suspensión suave, así que si valoras el confort y conduces de una manera constante, se adaptará perfectamente a tus necesidades. Sin embargo, para los conductores más entusiastas, hay varias opciones mejores por ahí. Escoge el equipamiento correcto y obtendrás una buena relación calidad-precio, algo a lo que contribuyen los bajos costes de mantenimiento.

¿Qué modelo/motor Citroën C3 es la mejor elección?

El modelo básico del Citroën C3 está disponible con un lento motor de gasolina de 1,2 litros. Nosotros evitaríamos tanto este motor como este modelo. Será barato de asegurar, pero hay pocas ventajas más que recomendar. Si optas por el gasolina PureTech 110 S&S 6v, tendrás un coche mucho más capaz, que será más fácil de conducir, menos caro de mantener y será más refinado en la autopista cuando necesites llevarlo en viajes más largos.

Para una mayor eficacia y seguridad al volante, busca el nuevo Citroën C3 con la caja de cambios automática EAT6 y un motor gasolina PureTech 110 EAT6.

El diésel BlueHDi consume muy poco, pero es más caro que el gasolina y resulta menos refinado en la ciudad, así que a menos que hagas muchos kilómetros en la autopista no vale la pena pagar extra.

¿Qué otros coches son similares al Citroën C3?

El Citroën C3 no está falto de rivales. El segmento B, al que pertenece, es uno de los más grandes y populares en todo el mercado de coches nuevos, con el Ford Fiesta,, Opel Corsa y Volkswagen Polo encabezando las listas de ventas.

De ese trío, el Fiesta es el mejor para los conductores entusiastas, con un mejor control de la carrocería y controles bien calibrados que facilitan una conducción más suave que el Citroën C3, mientras que el Polo lidera el grupo en calidad y tecnología del habitáculo. Si necesitas mucho espacio para los pasajeros y un maletero flexible, ninguno lo hace mejor que el, Honda Jazzque tiene unos ingeniosos asientos traseros abatibles y una eficiente propulsión híbrida que le da unas emisiones de CO2 muy bajas.

Para ir un paso más allá (y varios miles de euros) puedes considerar los nuevos Peugeot 208 y Opel Corsa como coches puramente eléctricos con cero emisiones y una autonomía de unos 300 kilómetros con una carga completa.

"El lema de «confort avanzado» de Citroën se extiende a su interior. Eso significa que tiene asientos anchos y mullidos, mientras que los acabados superiores tienen un acolchado extra grueso parecido a la espuma con memoria que proporciona un gran apoyo".

Los asientos estándar son cómodos, pero ofrecen poco apoyo lateral. Te verás casi deslizándote de ellos en las curvas más cerradas y sujetando el volante para mantenerte en tu sitio. 

Además, están montados más arriba que en la mayoría de los de este segmento, lo que combinado con la línea baja de la luna y el salpicadero te dan una visión bastante buena de la carretera. El conductor puede ajustar el respaldo y la altura, y obtiene soporte lumbar.

El ocupante del asiento del copiloto no tiene tanta suerte, con el asiento muy alto y sin posibilidad de bajarlo más. Se tiene la sensación de estar en una trona y este no es el único aspecto ergonómico problemático. Los pedales están muy juntos, y el espacio entre el embrague y el mamparo del túnel de transmisión es demasiado estrecho para pasar un zapato grande.

También tenemos quejas con el alto pedal de embrague, que obliga a los conductores de piernas más largas a levantar las rodillas cerca del volante para soltarlo. Estos son factores básicos en la mayoría de los coches, y aspectos que Citroën necesita abordar. En otros aspectos, el poco convencional diseño del Citroën C3 es muy exitoso. Es inteligente, con pocos botones para confundirte, un claro juego de diales y grandes controles de audio en el volante, aunque el ordenador de a bordo ya resulta bastante anticuado.

Calidad y acabado

Hay algunos diseños atractivos en el interior del Citroën C3, y somos grandes fans de su aspecto. Tiene un diseño simple, pero se las arregla para que resulte más atractivo sentarse en él que en rivales más aburridos como el Volkswagen Polo.

El problema es que por cada detalle bonito, como los tiradores de la puerta tipo maleta de cuero falso, las inserciones de color en el salpicadero o la nítida pantalla de infoentretenimiento, hay una pieza de plástico duro de aspecto barato que estropea la impresión general.

Si golpeas, por ejemplo, la parte superior de las puertas, emitirán un sonido hueco y metálico. Cuando ajustas una de las rejillas de ventilación, notas que es ligera y endeble. Es una pena, porque los puntos de contacto, como el volante multifuncional y la palanca de cambios son agradables de sujetar; siendo estos unos de los pocos elementos del Citroën C3 que se sienten tan bien al tacto como aparentan. 

Nos alegra que Citroën haya gastado dinero en las piezas con las que estarás en contacto regularmente, pero este coche todavía se queda corto en cuanto al acabado y los exactos huecos entre los paneles que encontrarás en coches como el Polo, pero también en el Renault Clio y el nuevo 208.

De serie en los modelos Live y Feel, los materiales son todos bastante oscuros y tenues, con un acabado negro brillante en la amplia sección horizontal de la consola central que contiene las rejillas de ventilación. Con el modelo Feel puedes obtener lo que Citroën llama su ambiente Techwood, que es tan malo como suena, y que tiene poco que ver con la tecnología o los árboles. Afortunadamente, también puedes optar por el ambiente Esmeralda que es más barato y menos hortera. 

Sistema de infoentretenimiento

Siempre y cuando evites modelos previos a la actualización, obtendrás una moderna pantalla táctil de 7,0 pulgadas en tu Citroën C3. Está colocada cerca del volante, por lo que es fácil de alcanzar, pero montada un poco más abajo en el habitáculo que en algunos rivales. 

Eso significa que para mirarla durante más de un segundo tendrás que desviar la atención bastante lejos de la carretera. Viene con elementos necesarios como Bluetooth, radio DAB y compatibilidad total con smartphones a través de Android Auto y Apple CarPlay. La última característica es probablemente la más importante. Te permite acceder a tu propia pantalla de inicio personal, para que puedas usar aplicaciones de navegación y servicios de transmisión de música a través de la pantalla del Citroën C3.

Si prefieres un sistema de navegación satelital incorporado, es estándar en los modelos Shine, pero se puede añadido al modelo Feel por una suscripción de 9,29 euros al mes a los servicios en línea conectados, incluyendo actualizaciones de tráfico en vivo.

Sin embargo, nosotros ahorraríamos el dinero y usaríamos el móvil para tareas de búsqueda de rutas, ya que el navegador no es muy bueno, y el sistema más caro tiene los mismos seis altavoces y una pantalla táctil del mismo tamaño que los modelos más baratos. Sin embargo, este sistema tiene sus defectos. Aunque parece bastante profesional, la respuesta táctil es lenta, especialmente en los botones capacitivos que bordean la pantalla, y los confusos menús e iconos pequeños dificultan su uso.

Peor aún, no hay controles físicos para cambiar la velocidad del ventilador o la temperatura, así que si quieres hacer un ajuste rápido tienes que salir del menú de navegación o de medios y pulsar varios iconos en lugar de girar un dial.

Espacio y practicidad

A simple vista, el Citroën C3 parece uno de los coches pequeños de tamaño más generoso, con espacio para (solo) cuatro y un maletero de 300 litros que lo sitúa muy por encima de la media en cuanto a capacidad de carga, pero las cifras sólo cuentan la mitad de la historia.

Empecemos con el maletero. Sí, es un buen tamaño, pero el VW Polo (352 litros) y el Renault Clio (391 litros) lo superan si necesitas meter todo lo que se pueda. Este último también tiene una agradable funcionalidad añadida, ya que utiliza un suelo ajustable para quitar el labio de carga y asegurar que se obtiene un área plana cuando se doblan los asientos traseros hacia abajo.

El Citroën C3 no tiene ninguno de estos trucos. El maletero es solo un gran espacio cuadrado, con unos pocos puntos de amarre y una gran caída desde la abertura hasta el suelo. Es agradable y amplio, con espacio para la compra semanal, e incluso puede caber un cochecito. Dobla los asientos traseros, y el Citroën C3 puede llevar aún más, pero estos dejan un gran montículo en el suelo, por lo que no puedes deslizar cosas más pesadas hasta el fondo cuando intentas llenarlo hasta arriba.

Dentro del habitáculo, hay toques inteligentes, como los bolsillos de la puerta de color blanco que hacen más fácil ver cualquier artículo suelto que hayas metido y olvidado ahí, pero también algunas opciones extrañas. Hay una gran ranura debajo de la pantalla de infoentretenimiento que, sin embargo, es demasiado estrecha como para sostener un teléfono, y la guantera es minúscula.

Los portavasos de la parte delantera pueden sostener una taza de café, pero no botellas, y no hay ninguno en la parte trasera. Solo las versiones más equipadas del modelo Shine tienen un reposabrazos central y bolsillos para mapas en los respaldos de los asientos delanteros.

No obstante, no tener donde poner los mapas será la menor de las preocupaciones para los que están en los asientos traseros. Los de estatura media estarán bien, pero los pasajeros más altos encontrarán poco espacio para la cabeza y las piernas. Encontrarás puntos ISOFIX por colocar una silla para niños, y son de fácil acceso, pero las puertas traseras no se abren tanto como las de sus rivales.

El Citroën C3 estará bien para hacer frente a la vida familiar si tienes niños pequeños, pero si quieres llevar a adultos con regularidad, entonces hay mejores opciones, especialmente coches como el SEAT Ibiza, Skoda Fabia y Honda Jazz.

"Citroën sabe que sus clientes quieren comodidad por encima de un manejo deportivo, así que si esperas emociones al volante, un Citroën C3 es el coche equivocado para ti. No tiene la suspensión progresiva hidráulica de sus hermanos mayores, el Cactus C4 y el Aircross C5, pero los muelles son mucho más suaves que los de la mayoría de sus competidores".

Eso hace que la suspensión resulte muy blanda, y permite mucho recorrido en las ruedas para tratar de absorber los baches y surcos. En la conducción normal a una velocidad moderada, funciona bastante bien. Es lo suficientemente dócil como para absorber las superficies más pobres de la carretera y aislar a los pasajeros de la incomodidad. Eso sí, hay límites en cuanto a lo que puede hacer frente.

Si vas un poco más rápido, la transferencia de peso en las esquinas se hace más pronunciada, y, si pillas mal un bache, puede rebotar de forma descontrolada y desagradable, dando una buena sacudida al habitáculo. Es algo que notarás en cuanto pases una rueda sobre un bache o una junta de dilatación en mal estado y te zarandee.

Que esto te importe depende de tu estilo de conducción y de dónde es más probable que utilices el coche, pero diríamos que es menos cómodo que una configuración más firme y segura en la mayoría de los escenarios de conducción.

Evidentemente, el enfoque en la comodidad (de éxito relativo) viene a expensas del disfrute del conductor. La dirección es ligera, lo que hace que el Citroën C3 sea fácil de maniobrar en espacios reducidos, pero hay demasiado juego en torno al centro, por lo que puede resultar un poco inestable a velocidades más altas. El agarre está bien, pero si llegas demasiado rápido a una curva, te empujará en línea recta.

Los coches pequeños rivales como el Ford Fiesta, el Mazda 2 e incluso el Skoda Fabia ofrecen a sus conductores un conjunto de herramientas más afiladas con las que trabajar, incluyendo una dirección comunicativa, un manejo más ajustado y un mejor agarre en las curvas.

Motores y cajas de cambios

Hay dos motores disponibles en el Citroën C3 pero sólo uno que deberías comprar. El primero es un gasolina PureTech de 1,2 litros que se ofrece en dos variantes de potencia: 83 CV o 110 CV. En su versión de baja potencia, da la sensación de no tener agallas, incitando a una conducción muy sedativa y exigiendo la máxima aceleración para coger velocidad.

La versión más rápida añade un turbo, que transforma totalmente su carácter. Tiende a revolucionarse, ofreciendo una aceleración suave y contundente desde el punto más bajo del rango de revoluciones, y es unos increíbles CINCO segundos más rápido de 0 a 100 km/h.

Normalmente no destacaríamos cifras de rendimiento específicas, pero en este caso es ilustrativo de la enorme diferencia que el turbocompresor hace en la respuesta y flexibilidad de estos pequeños motores de tres cilindros.

A pesar de que resulta mucho más robusto, el PureTech 110 es también más eficiente, y un compañero de autopista más silencioso, gracias a su caja de cambios manual de seis velocidades (la de cinco velocidades es estándar en el modelo). También es el único Citroën C3 que viene con la opción de una caja de cambios automática, aunque la vacilante y brusca caja de cambios EAT6 no es la mejor de su tipo

En el lado diésel, anteriormente el Citroën C3 estaba disponible con un diésel de 1,6 litros con el distintivo BlueHDi en varias potencias, pero esa unidad ha sido reemplazada ahora por un modelo de 1,5 litros con 100 CV y un útil par motor. Este motor es excepcionalmente económico, pero es más adecuado para los viajes por autopista que para pasear por la ciudad.

Refinamiento y niveles de ruido

El Citroën C3 suprime muy bien el indeseado ruido del viento y de neumáticos, lo que lo convierte en un utilitario de conducción agradable. Como muchos de sus rivales, los motores de gasolina tienen una disposición tricilíndrica, por lo que hacen un ruido sordo si se acelera con demasiado vigor. Aun así, son suaves y silenciosos en la ciudad, y solo empezarás a notarlos cuando les des mucha caña, por lo que el potente motor de más potencia resulta más refinado.

El diésel no es tan pacífico, con una nota más áspera a velocidades más bajas, y también envía muchas vibraciones al habitáculo a través de los pedales y el volante. No es demasiado desagradable, pero el gasolina es un motor más suave. 

Tanto el modelo de gasolina de 83 CV como el único diésel usan una caja de cambios manual de cinco velocidades. Desafortunadamente no es una de las mejores, con un recorrido largo y un cambio muy flojo que da la sensación de estar revolviendo un gran destornillador en una lata de pintura. El manual de seis velocidades del PureTech 110 es una pequeña mejora, pero sin sobrepasar a la de un Ford Fiesta.

Si prefiere delegar las tareas de cambio de marchas, este último está disponible con una caja automática de seis velocidades. Aunque es bastante suave en carreteras más rápidas, puede ser lenta e indecisa en el tráfico de ciudad, un tema agravado por el sistema de parada y arranque. Las transmisiones de doble embrague en coches como el Skoda Fabia son mucho más relajantes.

Equipamiento de seguridad

El Citroën C3 recibió cuatro de las cinco estrellas cuando fue probado por Euro NCAP. Eso suena bien, pero en una clase en la que la mayoría de sus rivales obtienen la máxima calificación de seguridad, en realidad, está por debajo de la media y carece de elementos relevantes.

Sigue siendo razonablemente seguro, y las pruebas revelaron que funcionó bien tanto en la protección de adultos como de niños, pero un desempeño pobre en las categorías de peatones y de asistencia a la seguridad rebajó la puntuación final. Lo que es extraño es que todos los Citroën C3 vengan con equipamiento como el aviso de salida de carril, el reconocimiento de señales de tráfico y seis airbags. Eso está por encima de lo esencialmente obligatorio como los monitores de presión de los neumáticos, el control electrónico de estabilidad y los frenos antibloqueo.

Sin embargo, la frenada automática de emergencia (AEB) solo es estándar en las versiones más equipadas. Es un sistema que escanea la carretera y si detecta un obstáculo, te avisa antes de frenar para evitar un accidente. Puedes añadirlo como opción, pero debería ir incluido gratis.

Los sensores de aparcamiento traseros son de serie en los dos modelos superiores (puedes añadirlos como opción a los modelos Live), pero si también quieres los sensores de aparcamiento delanteros sólo puedes añadirlos al modelo más caro. Lo mismo ocurre con la ConnectedCam de Citroën, una cámara integrada en el salpicadero que puede grabar accidentes para ayudar a salvar tu bonificación por no haber tenido ningún accidente.

Otra característica genial que está reservada para los modelos Shine es el sistema de llamada de emergencia Connect Box. Es un pequeño botón rojo en el techo señalizado con un «SOS», que puedes pulsar para llamar a los servicios de emergencia en el peor de los casos. Los modelos básicos tienen un kit de reparación de pinchazos con espuma, pero el PureTech 110 tiene una rueda de repuesto que ahorra espacio.

"Citroën destaca en cuanto a la asequibilidad, y la mayoría de sus coches son muy eficientes, ayudando a reducir el coste de propiedad. Incluso medidos por el nuevo y duro estándar WLTP, todos los modelos de gasolina consume en torno a 5,7 l/100 km".

El PureTech 110 turboalimentado consume, en realidad, incluso menos que el modelo de menor potencia, ya que tiene seis marchas en lugar de cinco en su caja de cambios manual, y no necesita trabajar tanto para ponerse en marcha. Sin embargo, si no lo conduces con cuidado, la cifra puede caer rápidamente.

Si haces un kilometraje anual muy alto, vale la pena considerar el diésel de 1,5 litros, que ofrece un consumo combinado homologado de 4,4 l/100 km, entre los más frugales de su clase, lo que le da una impresionante autonomía de más de 885 kilómetros con un tanque lleno.

"Puedes encontrar un Citroën C3 Puretech 83 CV Feel del 2018 por 7000 euros. A este precio habrá recorrido más de 30,000 kilómetros".

Si lo quieres como nuevo, con solo 10 km, tendrás que pagar algo más, hemos encontrado uno por 13.500, que ya es un ahorro. Por poco más, obtendrás nuestro motor favorito, el PureTech 110 con la caja automática EAT6 y solo 14.000 kilómetros. También hemos encontrado la versión Shine del 2018 con el mismo motor pero de gasolina y 13.000 km por 14.200 euros. 

Si buscas el mismo pero nuevo, es decir, del 2020 y con solo 10 km, también encontrarás alguno, pero tendrás que estar dispuesto a pagar más de 15.000 euros. Aun así, este precio supone un sustancial ahorro frente al precio original.

Niveles de acabado y equipamiento de serie

Citroën ha renovado recientemente el Citroën C3 y le ha dado un golpe de efecto respecto al coche antiguo, lo cual es una buena noticia, ya que el antiguo equipamiento básico era demasiado básico y no tenía aire acondicionado ni pantalla táctil.

Los recién acuñados modelos Live y Live Pack siguen sobre ruedas de chapa, pero ahora viene con faros LED, una pantalla de infoentretenimiento de 7,0 pulgadas, radio DAB, aire acondicionado y seis airbags.

Pensamos que vale la pena mejorar a la versión Feel Pack para conseguir un volante de cuero, encendido de luces automático, sensores de aparcamiento traseros, climatizador automáticos, y también llantas de aleación de 16 pulgadas, aunque solo tienes elevalunas eléctricos delanteros.

El Shine es el único Citroën C3 que viene con un navegador satelital integrado y el sistema Connect Box con llamada de emergencia. También es la versión más segura, ya que incluye un paquete de seguridad con asistencia de frenado de emergencia automático, una cámara de marcha atrás y alerta de cambio involuntario de carril.

Por suerte, Citroën le permite añadir la mayoría de esas características deseables al Citroën C3 de gama media a un precio razonable, por lo que puede optar por mejorarlo como desee. También hay una selección de estilos de techo, interior y asientos, colores y molduras, para que puedas volverte loco y adaptarlo a tus propios gustos.

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