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Mercedes-Benz GLC Opiniones

1 / 10

heycar opiniones

calendar iconAño de lanzamiento
2015
calender iconAño de renovación
2020
car comparison iconCarrocería
SUV
fuel iconCombustible
Gasolina,Diesel,PHEV

Escrito por heycar Editorial team

8/ 10
heycar opiniones
SUV mediano, versátil y de lujo
Ventajas
  • Caben cuatro adultos con facilidad en su interior espacioso.

  • La capacidad del maletero compite con los rivales alemanes más importantes

  • Cuando la cosa se complica, se desenvuelve mejor que la mayoría de los SUV

Inconvenientes
  • Para conseguir la mejor calidad de conducción se necesita la suspensión neumática

  • Puede ser confusa la lista de acabados que parece interminable

  • Las versiones AMG de alto rendimiento tienen un coste de mantenimiento muy alto

Veredicto general

“Un SUV elegante de gama alta que rivaliza con el Audi Q5 y el BMW X3 en espacio y equipamiento de serie. Lo único que le resta importancia a la lujosa sensación de comodidad es una conducción dura”.

Es fácil ver por qué el Mercedes-Benz GLC es tan atractivo, con un precioso exterior que no deja lugar a dudas sobre su precio. Sin embargo, también se las apaña para ser familiar, sin esa actitud de “ahí la llevas” de algunos rivales. Bueno, siempre y cuando evites las imponentes versiones AMG de alto rendimiento. 

Uno de los mayores puntos fuertes de este práctico SUV mediano es la diversidad dentro de la gama Mercedes-Benz GLC. Si se añaden ciertos extras, se puede adentrar más en la naturaleza que la competencia, demostrando la solidez de la ingeniería bajo su carrocería. Sin embargo, en otro punto de la misma gama, el AMG GLC 63, propulsado con un V8, es capaz de batir récords de vuelta en la categoría de SUV en los circuitos de carreras mundiales. 

Entre estos dos, se encuentra un útil SUV para familias, uno que presume de un estilo de lujo y un interior repleto de tecnología punta. Se incluyen funciones de serie como el climatizador, el ajuste eléctrico de los asientos y el navegador por satélite en casi todas las versiones, lo que le añade un poco más de valor al repertorio del Mercedes-Benz GLC. 

Puede llevar algo de tiempo llegar a entender lo que viene de serie en cada versión. Mercedes-Benz ha ido cambiando los niveles de acabado del GLC durante su vida útil, por lo que se han retirado o reemplazado algunos extras. 

También es extensa la lista de motores disponibles para el Mercedes-Benz GLC, por lo que debería de haber una versión que se adapte a casi todas tus necesidades. El motor diésel básico de cuatro cilindros ofrece un buen consumo y un ritmo respetable, mientras que las versiones AMG de gasolina traen consigo el rendimiento de los coches deportivos al práctico SUV. 

Intenta no dejarte llevar por las habilidades de las versiones AMG con toda la familia a bordo.

Todas las versiones utilizan una magnífica caja de cambios automática de nueve velocidades, y cada Mercedes-Benz GLC viene equipado con la tracción en las cuatro ruedas 4Matic. Que la gama de motores sea amplia también indica que los costes de mantenimiento del Mercedes-Benz GLC se pueden adaptar al presupuesto. Si compras uno con motor diésel, se consigue un mayor ahorro de combustible en viajes más largos, mientras que uno con motor gasolina es mejor si no te alejas mucho de casa.

Mercedes-Benz también incluye una versión híbrida enchufable, el GLC 300e, en su gama de versiones. Este puede recorrer casi 49 kilómetros con autonomía eléctrica. Además, tiene un motor de gasolina normal para hacer desaparecer todas las preocupaciones sobre la potencia. Pero ten en cuenta que la batería se come espacio del maletero, por lo que es ligeramente menos práctico que otras versiones de la gama Mercedes-Benz GLC. 

Las versiones no híbridas del Mercedes-Benz GLC tienen una capacidad de 550 litros de equipaje con los asientos traseros levantados. Es curioso, es exactamente la misma capacidad que en el Audi Q5 y el BMW X3. ¿Coincidencia?

El Mercedes-Benz GLC ofrece un paquete completo que debería atraer a una amplia gama de compradores de SUV. Con tantas opciones, el mayor reto puede ser decidir qué Mercedes-Benz GLC se adapta mejor a ti.

¿El Mercedes-Benz GLC es adecuado para ti?

Hay muchas posibilidades disponibles entre los SUV, pero tener un Mercedes-Benz siempre es mucho más interesante. La estrella de tres puntas transmite una imagen de calidad y lujo, lo que la distingue de la mayoría de los demás fabricantes. 

El Mercedes-Benz GLC cumple esa promesa, aparentando ser un producto de alta gama que impresionará tanto en las puertas del colegio como en el aparcamiento de la oficina. También es práctico, capaz de sentar cómodamente a cuatro personas y hasta de apretujar a una quinta persona si es necesario. 

Puede ser fácilmente el vehículo principal de una familia, con un maletero lo suficientemente grande como para tragarse todos los elementos de la vida moderna. También podrás desplazarte en cualquier terreno más de lo que pudieras imaginar (con los extras adecuados), lo que ofrece muchísimas oportunidades de aventura. 

Así que, si lo que quieres es un SUV de lujo, el Mercedes-Benz GLC ofrece la insignia lujosa y toda la practicidad posible para que no haya que hacer concesiones.  

¿Cuál es la mejor versión/motor de Mercedes-Benz GLC?

Abróchate el cinturón, ya que las combinaciones disponibles de la gama de versiones y de acabados para el Mercedes-Benz GLC puede llegar a parecer una montaña rusa. Las versiones han ido cambiando desde el lanzamiento y el AMG Line ha llegado a ser la versión más común. 

El AMG Line ofrece unas funciones que deberían atraer a la mayoría de los compradores, como llantas de 48 cm (19 pulgadas), un elegante estilo para la carrocería y un buen equipamiento de serie para el interior. El Mercedes-Benz GLC más atractivo es uno con la suspensión neumática opcional, ya que hace que la conducción sea más cómoda en cualquier carretera. 

Escoger un motor es más difícil, pero los motores diésel posteriores a la renovación de 2019 son muy interesantes. Tiene sentido optar por una versión más potente, porque la diferencia de consumo de combustible para un mayor rendimiento es mínima. 

Si se quiere experimentar adrenalina pura, es difícil pasar por alto el AMG GLC 63 con el motor V8 de gasolina, pero tiene un coste inicial elevado. 

¿Qué otros coches son similares al Mercedes-Benz GLC?

El mercado de los SUV medianos de lujo es muy competitivo, por lo que existen muchos rivales para el Mercedes-Benz GLC. 

Tanto el BMW X3 y el Audi Q5 tienen unas dimensiones parecidas y un espacio para el maletero idéntico. El BMW es mejor para conducirlo diariamente, mientras que el Audi se beneficia de un interior que parece estar mejor diseñado. 

Entre otras posibilidades se incluyen el Alfa Romeo Stelvio, el Lexus NX, y el Volvo XC60, por lo que los compradores tienen muchas opciones. El Land Rover Discovery Sport ofrece más espacio en el interior y también se puede adquirir con siete asientos. 

“Si la idea de tener un SUV de lujo te evoca una imagen de estar sentado cómodamente en un lujoso trono sobre el cielo, el Mercedes-Benz GLC la cumple”.

El diseño interior es igual al de la berlina Clase C de Mercedes-Benz, que es uno de los mejores habitáculos. Tiene un aspecto atrevido y moderno, pero sin tener un uso confuso. 

La disposición es algo minimalista. Hay solo un puñado de botones para el sistema de climatización de serie que se encuentra en el salpicadero principal. La mayoría de las demás funciones se controlan a través de un dial giratorio situado debajo de la consola central, que también tiene función táctil en las versiones posteriores. La costumbre hace que sea más sencillo de conducir, pero nadie debería tener problemas con el Mercedes-Benz GLC en un primer contacto. 

Todas las versiones del Mercedes-Benz GLC se benefician de asientos que se pueden ajustar eléctricamente, por lo menos, de forma parcial, salvo en la versión Urban Edition. Se pueden modificar eléctricamente el ángulo del respaldo, la altura, el soporte lumbar y el ángulo del cojín del asiento. La profundidad del cojín del asiento se ajusta de forma manual. Por tanto, todos los conductores deberían poder sentirse como en casa cuando están detrás del volante ajustable. 

Después de todos estos ajustes, también te gustará saber que los asientos delanteros son cómodos y proporcionan apoyo en los viajes largos. El soporte lumbar ajustable es una mejora particular y los asientos delanteros calefactables se pueden encontrar en las versiones AMG. Los pasajeros de la parte trasera también deberían encontrarse cómodos, aunque se pierden los asientos calefactables. 

Calidad y acabado

Sin contar con un breve período a principios de los 2000, Mercedes-Benz tiene la reputación de fabricar coches con interiores bien hechos. El Mercedes-Benz GLC ayuda a mantener esa imagen, con un habitáculo que justifica ese precio de lujo. 

La consola central es la causa principal del único problema: la posibilidad de chirridos y vibraciones. No debería ser nunca un problema importante, pero es algo que se contrapone a un interior atento a los detalles y que presenta materiales de tacto suave. 

La mayoría de las versiones tienen algún tipo de tapicería de cuero artificial Artico, que consigue imitarlo bien. El cuero verdadero está disponible como opción en todas las versiones del Mercedes-Benz GLC. 

Los acabados interiores difieren ligeramente según la versión que se escoja, pero la mayoría utilizan acabados de madera de fresno negro o negro brillante. Estos acabados encajan bien con el habitáculo contemporáneo del Mercedes-Benz GLC, que contrasta con todos los detalles metálicos. Existe un paquete opcional de madera, pero es mejor evitarlo. 

Las versiones AMG tienen una combinación de acabado en madera negra y aluminio, que se adapta a la deportividad de su naturaleza. Se puede escoger el acabado en fibra de carbono para el AMG, además de los asientos deportivos de alto rendimiento acabados en cuero Napa. 

Sistema de infoentretenimiento

El sistema de infoentretenimiento que ofrece el Mercedes-Benz GLC dependerá de si el coche se fabricó antes o después de la renovación de 2019. 

Las versiones anteriores tenían, como mínimo, una pantalla a color de 17, 7 cm (7 pulgadas) en la parte superior de la consola central, que estaba conectada al sistema de sonido Audio 20. Este sistema se controla a través de un panel táctil giratorio. Se incluyen radio DAB, conectividad Bluetooth para dispositivos móviles y puertos USB en la consola central. Las versiones AMG vienen con paquete de navegación y equipo de conectividad de serie. 

Las versiones Mercedes-Benz GLC que lleven el paquete Premium Plus consiguen el sistema superior Comand Online. Este sistema incluye una pantalla más elegante de 21,3 cm (8,4 pulgadas), navegación con mapas en el dispositivo y servicios en línea que incluyen información del tráfico en vivo. Marca la diferencia, pero no vale la pena pagar una suma de lujo en el mercado de segunda mano.

Tras la renovación de 2019, todos los Mercedes-Benz GLC vienen con el sistema multimedia MBUX actualizado. Incluye una pantalla de 26 cm (10,25 pulgadas) con un panel táctil nuevo que permite entradas multitáctiles. También se le permite al conductor hacer preguntas o dar instrucciones a través del comando de voz, con tan solo decir “Hola, Mercedes”. Tiene un funcionamiento parecido al que se encuentra en los asistentes de los dispositivos móviles. 

La navegación viene de serie en los coches con MBUX y se incluye la realidad aumentada como opcional para las versiones AMG o superiores. También son las únicas versiones que incluyen la conectividad de Apple CarPlay y Android Auto. 

Espacio y practicidad

Más allá de la imagen de alta gama, el espacio y la practicidad son una parte importante del atractivo de los SUV como el Mercedes-Benz GLC. 

En la parte delantera no debería haber ningún problema con el espacio ofrecido. El espacio para las piernas se ayuda del ajuste eléctrico de los asientos y el espacio para la cabeza no debería ser un problema, ni siquiera para los conductores más altos. Pero ten en cuenta que el techo solar panorámico opcional se come un poco de ese espacio. 

Una gran guantera, grandes espacios de almacenamiento laterales y un compartimento importante debajo del reposabrazos central ofrecen soluciones de almacenamiento para la parte delantera. 

Si pasamos a la parte trasera, se observa que el Mercedes-Benz GLC ofrece un espacio razonable para los pasajeros. La banqueta trasera tiene tres asientos y el asiento central es más cómodo que en la mayoría de los rivales. Es una pena que su túnel de transmisión ancho le robe espacio para las piernas al tercer pasajero. 

Los que estén en los dos asientos laterales deberían ir encantados. La parte trasera tiene el suficiente espacio para las piernas como para llevar adultos sin problemas. Al igual que en los asientos delanteros, el techo solar panorámico opcional le roba espacio a la cabeza, así que hay que tener cuidado si se viaja habitualmente con personas altas en los asientos traseros. En general, un Audi Q5 parecerá un poco más grande en la parte de atrás, pero la diferencia es mínima. 

Donde el Mercedes-Benz GLC coincide perfectamente con el Audi Q5 es en el espacio para el maletero. El Mercedes ofrece 550 litros de almacenamiento, una capacidad idéntica a la del Audi y del BMW X3. El Jaguar F-Pace ofrece más espacio y el Land Rover Discovery Sport también. 

Para ayudar a la practicidad del GLC, los asientos traseros se pueden abatir de serie. Estos tienen una división 40/20/40, que facilita la carga de objetos más largos desde el maletero. Los asientos se abaten a través de un interruptor justo en el interior del portón trasero, siendo de ayuda cuando se lidia con equipaje de gran tamaño. Si se abaten los tres asientos, la capacidad total llega a 1 600 litros. 

El híbrido enchufable GLC 300 e pierde unos buenos 155 litros de espacio en el maletero. Esto se debe a que las baterías ocupan espacio bajo el suelo del maletero. Aunque no se puede despreciar el tener 395 litros, sí que puede ser un problema importante. 

No se incluye ningún tipo de rueda de repuesto en ningún GLC. Mercedes prefiere los neumáticos antipinchazos o los kits de reparación de pinchazos. 

“La experiencia de conducción del Mercedes-Benz GLC está muy vinculada a la versión que escojas. La gama es bastante diversa: parte de las cómodas versiones SE hasta las versiones AMG más potentes”.

Las versiones SE vienen con la típica suspensión de muelles de acero, puesta a punto para dar comodidad. Suele cumplir correctamente su función, pero los baches más grandes se colarán en el habitáculo. 

Los coches AMG Line tienen una suspensión deportiva, por lo que la conducción es más rígida. Esta rigidez se acentúa con las ruedas más grandes de las versiones de gama más alta, sobre todo a baja velocidad. 

Las versiones AMG Line de gama alta llevan de serie la suspensión neumática. Con el modo Confort se elimina toda la tensión en el Mercedes-Benz GLC, por lo que esta suspensión marca una gran diferencia. Está dirigida a las versiones con la mejor conducción y en los coches previos a la renovación se ofrecía como opción. ‎ 

En cuanto a la dirección, el Mercedes-Benz GLC ofrece una buena respuesta y precisión. La conducción del BMW X3 parecerá más ágil y hace falta acostumbrarse a la sensibilidad a la velocidad de la dirección del Mercedes-Benz GLC. Cambiar el interruptor de Dynamic Select a Sport añade un poco más de peso, pero las sensaciones no cambian. 

Las versiones AMG son vehículos completamente diferentes. Estas versiones convierten al Mercedes-Benz GLC en un coche que podría conseguir tiempos de vuelta rápidos en un circuito de carreras. El Mercedes-Benz GLC AMG 63 tiene una suspensión neumática de alto rendimiento y un diferencial trasero con bloqueo electrónico que asiste a la tracción.

Mercedes-Benz ofrece un paquete opcional Off-Road. Esto incluye una suspensión elevada en 20 mm, protección de los bajos añadida y modos de conducción todoterreno adicionales. 

Este paquete consigue que el Mercedes-Benz GLC sea capaz de meterse en el barro y de ir mucho más allá de lo que nunca esperarían la mayoría de sus compradores. ‎ 

Motores y cajas de cambios

La gama del Mercedes-Benz GLC empezó siendo pequeña, con solo tres motores entre los que elegir. Desde entonces, se ha expandido rápidamente. Todas las versiones tienen una caja de cambios automática de nueve velocidades y vienen con tracción en las cuatro ruedas 4Matic.

Los primeros compradores podían elegir un motor 2.1 diésel de cuatro cilindros con dos potencias. El Mercedes-Benz GLC 220 d tenía una potencia de 170 CV y el 250 d de 204 CV. El consumo de combustible es exactamente igual, pero hay una ligera diferencia en el rendimiento, lo que significa que deberías optar por comprar la versión más potente.

Con la renovación de 2019, se han añadido nuevos motores GLC 220 d y 300 d diésel de cuatro cilindros, que se basan en un motor 2.0. Estos motores son mucho más suaves: el 220 d se ofrece con 194 CV y el 300 d con 245 CV. El 300 d ofrece un ritmo impresionante, capaz de acelerar de 0-100 km/h en 6,6 segundos. 

Por poco tiempo, se ofreció un motor GLC 350 d V6 diésel, con una potencia de 258 CV. Se descatalogó en julio de 2019.

También duró poco tiempo el motor GLC 250 2.0 de gasolina de cuatro cilindros con 211 CV, que se reemplazó por el motor GLC 300 en 2019. La versión 300, con 258 CV, ofrece un mejor rendimiento que el motor anterior.

Mercedes también ofrece una versión híbrida enchufable: el Mercedes-Benz GLC 300 e. Esta versión combina un motor 2.0 de gasolina de 211 CV con un motor eléctrico de 122 CV. El tiempo de aceleración 0-100 km/h es de 5,7 segundos, por lo que es más rápido que el Mercedes-Benz GLC 5.7 normal. 

Los versiones AMG empiezan con el Mercedes-Benz GLC 43, que utiliza un motor turboalimentado 3.0 V6 de gasolina. Originalmente, tenía una potencia de 367 CV. Después de la renovación de 2019, se actualizó con 390 CV, pero mantuvo un tiempo de 0-100 km/h de 4,9 segundos. 

Propulsado por un motor 4.0 V8 biturbo, el AMG GLC 63 es un monstruo. Con 476 CV, puede acelerar de 0-100 km/h en 4,0 segundos y llegar a una velocidad máxima de 250 km/h. El Mercedes-Benz GLC 63 S es aún más impresionante, con una potencia de 510 CV. El tiempo de aceleración de 0-100 km/h baja a 3,9 segundos, con una velocidad máxima de 250 km/h. ¡En un SUV para familias!

 Refinamiento y niveles de ruido 

Cualquiera que vaya a comprar un SUV de lujo mediano como el Mercedes-Benz GLC espera que ofrezca un cierto refinamiento al volante. Aunque no estamos en el terreno de los Rolls-Royce en cuanto a tranquilidad, no debería haber pegas.

La magnífica caja de cambios automática de nueve velocidades ayuda al aislamiento general, manteniendo bajas las revoluciones cuando se conduce por autopista. Se ayuda del hecho de que la mayoría de los motores son relativamente refinados, por lo que se filtra cualquier ruido antes de que llegue al habitáculo.

Salvo por los motores diésel 2.1 de cuatro cilindros de antes de la renovación. Si se utilizan en el Mercedes-Benz GLC 220 d y en el 250 d pueden sonar un poco roncos. Los motores modernos 2.0 que los reemplazan son mucho mejores y vale la pena gastar el dinero hasta donde sea posible. 

Existe la posibilidad de tener bastante ruido (del bueno) de los tubos de escape cromados si se opta por el AMG GLC 43. En modo Sport, el motor turboalimentado V6 hace agradables tronidos y chisporroteos al cambiar de marcha.

El AMG GLC 63 y el 63 S, que tienen un motor V8, llevan el ruido a otro nivel. Las versiones posteriores se han hecho ligeramente más silenciosas debido a las leyes de emisiones. Aun así, emiten un sonido de coche deportivo en una carrocería de SUV. 

Equipamiento de seguridad

Cuando se probó en la prueba de choque de Euro NCAP, el Mercedes-Benz GLC obtuvo la máxima calificación de cinco estrellas. Es un vehículo que mantendrá a sus ocupantes a salvo en caso de que ocurra cualquier desgracia. 

Lleva equipados de serie siete airbags para ayudar a este gran desempeño. Se incluye un airbag de rodilla para el conductor, además de airbags de cortina para los pasajeros en la parte delantera y trasera. El sistema de frenado de emergencia también advierte al conductor de un choque inminente y puede accionar los frenos de forma autónoma para reducir la gravedad del impacto.

La alerta de atención al conductor viene de serie, que vigila las señales de somnolencia del conductor y le advierte para que haga un descanso. El capó activo eleva el capó para amortiguar el impacto en el caso de que se produzca una colisión con un peatón.

Todos los Mercedes-Benz GLC vienen con una cámara de visión trasera, pero las versiones que están por encima de la versión básica SE tienen sensores de aparcamiento delanteros y traseros. Los coches posteriores a la renovación ven esta función mejorada con la ayuda para aparcar, que puede dirigir al Mercedes-Benz GLC automáticamente hacia las plazas de aparcamiento. 

Dado que el perfil lateral del Mercedes-Benz GLC es algo voluminoso, el control electrónico de estabilidad incorpora un útil asistente para viento lateral. La frenada debería hacer que el coche volviera al carril en el caso de que el viento lateral lo sacara de forma repentina. 

Se ha instalado el control de la presión de los neumáticos en todas las versiones, que puede ser útil, dada la falta de una rueda de repuesto. En su lugar, Mercedes-Benz ofrece un kit de reparación de pinchazos con sellador de neumáticos. 

Los anclajes ISOFIX para asientos infantiles se encuentran en los dos asientos traseros laterales, junto con sensores para detectar automáticamente los asientos infantiles si están instalados.

“El Mercedes-Benz GLC 220 d con motor diésel es la versión no híbrida más económica, con un consumo oficial de 5,9 l/100 km en la prueba combinada. El Mercedes-Benz GLC 300 d, más potente, consumió 6,4 l/100 km en la misma prueba”.

Un Mercedes-Benz GLC 300 de gasolina consume 8,2 l/100 km de media y las versiones más rápidas del AMG tienen un consumo notablemente menor. El Mercedes-Benz GLC 63 S, la versión más alta de la gama, solo consume 12,7 l/100 km de forma oficial.

El Mercedes-Benz GLC 300 e es el único híbrido enchufable de la gama y puede recorrer 49 kilómetros con autonomía eléctrica. También tiene un consumo oficial de combustible de 2,4 l/100 km. 

Se puede recargar con un enchufe normal en cinco horas o con un wallbox de 7,4 kW. Con este último la carga se completa en dos horas. 

“Dada la popularidad de los SUV de lujo, los compradores deberían disponer de una gran variedad de opciones para elegir un Mercedes-Benz GLC de segunda mano. La mayoría de los coches que se venden llevan el acabado AMG y se prefieren los motores diésel a los de gasolina”.

Se puede encontrar un Mercedes-Benz GLC 220 d de kilómetro 5,000 con acabado AMG, con menos de 10 000 kilómetros en el cuentakilómetros, a partir de 42 000 € en un concesionario de Mercedes-Benz. 

Si optas por un coche como el potente Mercedes-Benz GLC 300 d, con el acabado AMG Line con paquete Premium, lo encontrarás a partir de 56 500 €. Si prefieres un motor de gasolina, un Mercedes-Benz GLC 300 Coupé cuesta 33 400 € y las versiones AMG Line cuestan más de 36 900 €. 

Es bastante más habitual encontrar el Mercedes-AMG GLC 43 en el mercado de segunda mano a partir de 54 900 € en las versiones con menos kilómetros. Podrías llevarte un imponente AMG GLC 63 desde 88 790 €.

Niveles de acabado y equipamiento de serie

Las versiones básicas SE tienen llantas de 45,7 cm (18 pulgadas), climatizador, luna tintada, una cámara de visión trasera y acabados de cuero artificial. Las versiones Coupé añaden llantas de 48,3 cm (19 pulgadas), navegación MBUX opcional, faros LED y sensores de aparcamiento. 

La breve, aunque popular, versión AMG 63 S viene con llantas de 50,8 cm (20 pulgadas), faros LED adaptativos y navegación por satélite, pero sin ajuste eléctrico para los asientos. Los coches AMG Line anteriores tienen llantas de 48,3 cm (19 pulgadas), suspensión deportiva, delineado negro en el techo y un diseño especial de AMG para la carrocería.

Tras la renovación de 2019, se revisaron las versiones de la gama del Mercedes-Benz GLC. La versión básica incluyó el nuevo sistema multimedia MBUX, que añadió una pantalla táctil de 26,3 cm (10,25 pulgadas) a las demás funciones.

Los coches AMG Line posteriores también incluyen asientos deportivos con cuero artificial y tapicería de ante, además de un diseño especial en forma de diamante en la parrilla del radiador.

El acabado AMG Line con paquete Premium incluye llantas de 50,8 cm (20 pulgadas) y faros LED adaptativos. Por último, el AMG Line añade suspensión neumática Air Body Control. 

Los AMG GLC 43 y AMG GLC 63 S de alto rendimiento siguen una clasificación similar a las versiones del AMG Line. Una versión AMG Line, ya sea anterior o posterior a la renovación, ofrece una gran variedad de tecnología y una buena relación de calidad-precio. 

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