30.11.2021

Cosas a evitar al comprar un coche usado

mujer conduciendo

Comprar un coche de segunda mano puede ser una labor estresante: la oferta es amplia, los precios varían mucho, es posible elegir de muchos portales diferentes y todos sabemos que puede conllevar algunas sorpresas desagradables. Comprar un vehículo y descubrir que le hacen falta miles de euros en reparaciones es materia de pesadillas para muchos, y más si se trata de tu primer coche.

Además, el mercado del automóvil en 2021 está marcado por la escasez de vehículos, tanto nuevos como de ocasión, lo que se traduce en precios más altos, en vendedores más reticentes a aplicar descuentos y en que comprar un error es aún más caro de lo que era antes.

Sin embargo, mucho se está avanzando en la transparencia del mercado de ocasión, ya que los negocios bien hechos atraen más negocios. De hecho, se han creado herramientas, gratuitas y de pago, que trabajan por dar paz mental a los compradores.

Algunos ejemplos son el historial de mantenimiento, comprobaciones de número de bastidor o procesadores de pago que no liberan el dinero hasta que ambos estén conformes. La proveniencia de estos sistemas puede provenir del propio Estado (Dirección General de Tráfico), de asociaciones sectoriales (Ganvam, Cetraa) o de empresas privadas (Carfax).

En cualquier caso, es importante tener en cuenta ciertos factores a evitar cuando estés buscando tu próximo coche en el mercado de segunda mano. Aquí te hemos recopilado una breve lista, pero conviene siempre que acudas con una mentalidad crítica a cualquier trato de negocios y que recuerdes que, normalmente, si algo parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea.

1. No comprobar la financiación con antelación

Uno de los factores en donde más dinero puedes ahorrar (o perder) es en el crédito de tu vehículo. Hoy, muchos vendedores, incluidos nosotros, ofrecen financiación propia. Nosotros trabajamos con las propias divisiones de crédito de los fabricantes, cuyo volumen y experiencia a menudo brindan unas cuotas muy competitivas. Sin embargo, siempre es conveniente venir con los deberes hechos en cuanto al capital del que se dispone.

Saberlo de antemano te permitirá entender si lo que te están ofreciendo merece la pena o no, así como evitar comprar fuera de tu presupuesto. Aquí hay que mencionar que es importante no enfocarse únicamente en los pagos mensuales. A menudo, una cuota puede parecer baja si se extiende en el tiempo, pero pedir un crédito de cinco años para un coche que está al final de su vida útil puede no ser la decisión más sensata.

2. No realizar la prueba de conducción

La prueba de conducción es tu primera toma de contacto con el vehículo en el que vas a pasar mucho tiempo dentro. Es necesario que la utilices para sacar toda la información necesaria, así que presta atención a todos los pilotos que se enciendan, todos los sonidos que no sepas explicar, e incluso, algún olor que sospeches que no debería estar allí. Lo normal es que un vendedor te acompañe mientras las llevas a cabo, así que no temas hacerle todas las preguntas que quieras.

3. Realizar las primeras negociaciones en persona

Una de las cosas buenas que ha traído la crisis sanitaria es que ahora es mucho más sencillo hacer cualquier gestión a través de una pantalla. Al entrar a negociar tu primer coche en persona, estás en el territorio del vendedor, en donde sus técnicas y carisma tienen más probabilidades de éxito.

A tu favor juega internet, en donde puedes tener varias ofertas abiertas al mismo tiempo y enviar enlaces a tu vendedor para que, comparativamente, puedas llegar a un mejor precio.

4. Comprar basándote en las apariencias

Un coche limpio no significa que no tenga problemas. Buscando un coche de segunda mano online, lo más probable es que descubras coches de marcas que pensabas que estaban fuera de tu presupuesto que, en realidad, se ajustan a él. También puede ser posible encontrar el modelo de tus sueños, siempre y cuando tenga muchos años o muchos kilómetros —problema que no te va a ocurrir en heycar, pues ya nos hemos encargado de cribar la oferta para ti—, pero no sería lo más razonable, pues tiene más probabilidades de tener un coste de mantenimiento frecuente, y, en el caso de las marcas premium, elevado.

5. No llevar a cabo una inspección mecánica

A menudo, traer un mecánico de confianza que pueda comprobar las zonas problemáticas y que sepa detectar problemas que a ti se te pasarían por alto. El problema es que, con la escasez de semiconductores y la alta demanda de vehículos, puede ser difícil que un vendedor acceda a permitirla, pues sabe que será fácil venderlo. Si eso ocurre, en cualquier caso sería un red flag.

En cambio, también puedes optar por portales, como heycar, que ya tengan sus vehículos revisados por mecánicos profesionales, que sigan los programas de las marcas y que puedan darte las garantías que un vendedor particular jamás podría.

6. No llevar a cabo una comprobación de bastidor

Nunca en la historia había sido tan fácil llevar a cabo comprobaciones como ahora. En internet se pueden encontrar muchas herramientas, algunas de pago y otras gratuitas, que brindan información sobre nuestro próximo vehículo. Historial de accidentes, cuentakilómetros o número de propietarios son información contrastable y valiosa a la hora de determinar el valor de un coche.

Contacta con la DGT y asociaciones sectoriales como Ganvam para informarte de las opciones de las que dispones como comprador o, como ya hemos mencionado antes, acude a un vendedor que sepas que ya se ha tomado estas molestias por ti.

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